
La respuesta es no. El CBD no coloca ni embriaga la mente. Tampoco causa adicción.
El CBD o cannabidiol es un cannabinoide que contienen en alto porcentaje las plantas de cannabis o cáñamo industrial. Es uno de los cannabinoides que están considerados legalmente como no estupefacientes ni droga. (Aunque en algunos casos en los envases a la venta se tenga la obligación legalmente de etiquetarlos y distribuirlos como artículos tópicos, de coleccionismo u ornamentales.) Al contrario que el THC cannabinoide éste sí psicotrópico o psicoactivo presente en grandes porcentajes en la marihuana, pero en pequeñas trazas o pequeñísimos porcentajes casi indetectables en el cáñamo industrial, permitido por la Organización Mundial de la Salud en España por debajo de 0,2%.
Cuando el CBD es suministrado íntegramente junto a todos los componentes o cannabinoides de la planta incluyen las trazas permitidas del THC, se crea un efecto séquito o sinérgico el cual es necesario para tener unos efectos más intensos y duraderos que si por el contrario fuese CBD aislado o separado de todos los otros componentes de la planta.
El CBD Full Spectrum con todos los componentes o cannabinoides de la planta completa e íntegra rica en CBD no crea adicción, y es ideal para tratar cualquier otro tipo de adicción sobre cualquier sustancia o emoción altamente adictiva. Su efecto de bienestar se produce porque el CBD es un ansiolítico o calmante completamente natural y no nocivo.
Uno siempre puede interrumpir el tratamiento de CBD sin ningún tipo de problemas de abstinencia como sí suele ocurrir por ejemplo con los opiáceos farmacológicos u otras sustancias como el alcohol o el tabaco los cuales crean adicción y tienen efectos adversos y nocivos para el organismo.
Por eso se considera el CBD como un sustituto natural y sin ningún tipo de complicaciones ante otros productos sintéticos o nocivos, o simplemente cuando se pasan por momentos o etapas de ansiedad de cualquier tipo, o para ofrecer un bienestar diario.

